lunes, 19 de enero de 2009

Un sueño


Dormido, entre el silencio de la bruma nocturna, entre los sigilos propios del viento, me encontraba dormido. Las horas saciaban el ímpetu del tiempo, desollador de cuantas gratificantes cosas tiene la vida, y yo pernoctaba indiferente.
Ella estaba en aquel local, viendo como pasaban los minutos, lentamente y con el paso propio del tiempo. Ella me esperaba, ni siquiera me conocía, pero los designios habidos de la propia esperanza seguían sus pasos al igual que yo me encontraba con Morfeo.
Ella no se había movido, entre sus gentes permanecía quieta, sabiendo que aquel era día, prefecto de destino, abad del hado, rey de su vida.
Yo pertenecía a esa vida, y mientras yo quedaba estupefacto, un sueño apareció en mi cabeza, tan repentino, como las olas del mar al chocar contra los acantilados en un día de mucho viento.
En mi cabeza tu imagen se formaba paso a paso, como si de un puzzle se tratará. Llevarías pantalón vaquero y camiseta blanca, con zapatillas de deporte. Tu sujetador apenas se notaría bajo la camiseta, mientras que tus pechos se alzarían proclamantes de verdad. Tus ojos serían de color marrón y llevarías el pelo recogido con una coleta. Tu cara sonriente se perdería entre el humo del bar, haciéndose poco visible a la vez que perfecta.
Yo mientras permanecería quieto desnudándote con la mirada. Tu cuerpo esculpido entre las primeras horas de la noche, sin que mediara alcohol que difuminara tu imagen, sería elixir para mis sentidos.
Y sin que mediará más palabra nuestros labios yacerían en la catártica realidad del amor.
Al día siguiente los dos despertamos pensando el resto del día en aquel sueño. El destino es caprichoso con sus juegos, y los dos fuimos al bar soñado esa misma noche, con el ansia de ver cumplido lo premonitorio de la noche anterior.
Y allí nos encontramos, nuestras miradas se cruzaron y nos declaramos buscadores de sueños.
Me acerqué hacia ella. – ayer soñé contigo.- le dije con voz severa. Ella aseveró mi pregunta respondiendo.- yo también soñé contigo, por eso vine hoy aquí.
En ese momento y sin que mediará más palabra abandoné el local sólo, dejando atrás el sueño realizado y con un pensamiento invadiendo mi cabeza. Soy prófugo del destino.

2 comentarios:

mar dijo...

Yo tambien me proclamo una buscadora de sueños...
Preciosa historia llena de sensibilidad.
Me alegra de tu visita, asi he podido descubrir esta manera tuya de escribir tan llena de palabras hechas sentimientos.
Gracias por tu visita a mi eclipse, alli siempre tendras un rinconcito entre las estrellas por si decides regresar.
Un besito y una estrella.
Mar

mar dijo...

Gracias a ti por llegar hasta mi eclipse, dejar tu comentario y agregarme a tu lista de blogs.
Segui perdiendome por tus letras, me gusta como escribes.
La cancion es de Kellie Pickler y el titulo I wonder.
Cambio bastante de musica en mi blog y casi todas del mismo estilo.
Me alegra que te guste la cancion
Un besito y una estrella.
Mar