miércoles, 27 de agosto de 2008

Pendiente.

He muerto. Mis manos no sienten la calidez de la arena rozando los poros de mi cuerpo. Tu pelo.
He muerto. Mis ojos no admiran las verdes aguas de los barrancos de la montaña, tan heladas como el espíritu de mi ser, mi niebla, elemento confuso, agua de prófugos, dívina comedia de humoristas absortos. Tus ojos.
He fallecido. Y entre mi última hálito, confusos gémidos de arduos e insulsos elogios de verdades pérdidas, ya olvidadas, como arena de desierto envuelto en las dunas de mi más sincero pésame yaciendo sobre mi entorno. Tu cuerpo.
Y yazco, bajo la luna y las estrellas, última visión cegada por su beldad, belleza sin igual, sin compasión, pareciendo capaz de alcanzar, y sin embargo súbita en inmesidada de milimetros que nos separan a ambos.
Y si mis manos fueran la yedra, venenosa que morir pudiera en sus besos, ya las habré besado, pues en el fulgor del hallazgo, batalla en que sólo quedo vencido, sin vencedores a los que cantar sus alabanzas, panaceas y banaglorias, sólo mi cuerpo yace tendido derrotado por un sabor de carácter amargo.
Vislumbro a través de mi ventana el deseo de las luces artificiales que ahogan mi ser. Tejados infusos que pierden su carácter translucido a mis ojos, pues las lágrimas así lo desean. Dacrimas exhortas en tempestad sin calma, cernidas a la lujuria de su propia voluntad. Tu amor.
Y así termina, con los pies nacidos en la alegría de volver a caminar, unos ojos ciegos ansiosos de volver a mirar, un corazón que pierde su razón cuando tu ya no estas.

4 comentarios:

duneila dijo...

Renace. Siente los dedos mimando la roca, tantea lo que un dia pareció frio y hoy protege la paz de tus pensamientos, siente el agua correr e inunda de cascadas el sentido, descubre tu verdadero yo, ese que apenas nos paramos a mirar y en un rebufo de sentimientos confunde tu alma, ese es al que has de escuchar. Morir es el principio del renacer, y el principio ya es la mitad del todo.

Renace. Siente mis dedos mimando tu cuerpo, tantea lo que un dia pareció posible y hoy ahoga la paz de mis pensamientos, siente la tristeza correr e inunda de esperanza el sentido, descubre mi verdadero ser, ese que crece con el tuyo y en un rebufo de corrientes reclama su lugar. Sentir es el principio de mi, y el principio es la mitad de nosotros.

Renace.Confusión de verdades, lo real en mi ser debate con la lógica de tu razón, vaciar mi corazón para seguir a tus pensamientos es abandonar la visión del cielo, tocar las estrellas es posible si no se miran desde tan lejos. Un punto de luz es el principio de la noche, y el principio ya es la mitad del universo.

romualdo dijo...

Interesante visión. Pero según la filosofía oriental, ying y yang, en todo lo blanco existe un punto negro, y ex contraris, en todo lo negro existe un punto blanco.

duneila dijo...

Equilibrio. Definición de deseo siempre infinito, lo que no tenemos anhelamos y lo que poseemos a veces olvidamos, una brina de negro en lo blanco te recuerda lo que cuesta la claridad, una brizna de blanco en lo negro te ayuda a remontar. Cuanto más cuesta avanzar más valioso es el resultado, cuanto más cuesta avanzar más deseable es abandonar, ¿merece la pena? ¿sabes donde quieres llegar?
Simplificar es un camino hacia la sensatez pero si el amor se pudiera simplificar ¿cual seria el secreto del equilibrio?
Sentir es el principio de mi, mi punto de luz y de oscuridad, y el principio ya es la mitad de mi universo.

romualdo dijo...

Aristoteles decía, la felicidad se encuentra en el punto medio...no dar todo y ni quitar todo. Ahí está el equilibrio, una linea recta perfecta.
En ocasiones avanzar no es el resultado más valioso, solo una sombra que se cierne sobre nosotros, algo que no debe existir.
¿dónde llegar? No importa donde sino con quien quieres ir, y esa persona nunca jamás debe romper la linea perfecta trazada. Mi felicidad, mi ser, Yo.
No importa el grado de la vía que escalas, tan solo el placer por escalar en cualquier vía.