miércoles, 21 de mayo de 2008

Oda, Promesa

Una promesa es la deuda de dos corazones que una vez entrelazadas sus ánimas, pierden parte de su identidad para formar una sola con el paso del tiempo. Dos son las lineas paralelas que representan, en linea recta, donde al final, en la infinidad se unen.

Una promesa; simplemente una promesa hizo falta para escribir este segundo en el tiempo, ese suspiro del alma, de mi corazón, mi mente y el anhelo de la discreta relación que nuestros cuerpos huyen y desean por parte del espacio.

¿Quién sino tu? ¿quién sino? Bebe de mi espíritu y vacia el caliz de mi pecho, el sentimiento de mi corazón perdido cuando de tus labios no escucho mi nombre, pues mi alma, arena en desierto, sólo conoce el espejismo de mi soledad. Tu.

4 comentarios:

Muzzy dijo...

Es todo un mérito cumplir una promesa.

romualdo dijo...

O simplemente un placer...

Muzzy dijo...

Las mejores promesas son las que no hay que cumplir :).
Igual con esta escusa, puedes lucirte lo bien que escribes.

romualdo dijo...

Este blog es únicamente para una lectora, todo lo que hay aqui es para ella y por ella...No creo que nadie más se moleste en leerlo, y aún si fuera así su reconocimiento no me afecta en absoluto...